Esta primera reflexión del año, me gustaría que fuera un canto a la esperanza, como decía en mi anterior reflexión y balance de lo que ha sido el año 2012, encontrar el equilibrio no es fácil, pero si no nos marcamos esa meta en nuestra vida, si no intentamos ver los matices que tienen los colores, si nos posicionamos siempre en los extremos, encontrar el equilibrio es difícil. Así que yo no hare grande listas de deseos para este año, solo uno, EQUILIBRIO, en lo personal, en lo laboral, en lo altruista, no puedo seguir haciendo días de 100 horas y horas de 100 días, me guste o no, la vida me ha puesto delante otro reto, y se llama fibromialgia, es curioso, porque al igual que el Tdah, es una enfermedad de diagnostico clínico, y eso me da que pensar. Esta circunstancia, me obliga me guste o no, a intentar equilibrar mi vida, a poner mesuras en todos los aspectos, y a priorizar esfuerzos. Solo hay una actuación que nunca dejare...