Queridos seguidores, Sé que sois conocedores de que, cuando entro en el blog, es porque necesito dejar por escrito mis sentimientos, mis penas o mis alegrías. Hoy es una de esas entradas que no podía dejar de compartir. Quiero hablaros de la trayectoria de una persona con TDAH. Cuando tenía 6 años, pensábamos que sería un gran inconveniente en su vida. Y, en parte, lo ha sido. Pero también ha sido un camino de esfuerzo, constancia y superación. Hoy, David, mi hijo, ha terminado su formación. Ha concluido su carrera de Química en 2014 y en 2015 el máster en Química Industrial. Su esfuerzo ha sido constante, y ese esfuerzo es, y será siempre, su mayor recompensa. Te deseo, hijo, que a partir de ahora tu vida sea algo más tranquila. No porque el entorno profesional sea más fácil, sino porque poder dedicarse a lo que a uno le gusta sigue siendo un privilegio poco frecuente. Confío en que sabrás construir tu camino, igual que has sabido hacerlo hasta ahora. Tu padre y y...