Hay días en los que me apetece especialmente escribir en el blog. Hoy es uno de esos días. Después de una larga noche de insomnio, alimentado por miedos personales, la llegada del nuevo día me ha llevado a escribir y compartir esta reflexión. No es fácil aceptar que los hijos crecen. Pero es ley de vida. Cuántas horas de silencios guardados, cuántas noches en vela, para que, al final, todo siga su curso. La vida avanza. A veces con momentos felices, otras con momentos difíciles, y muchas veces en un punto intermedio, esperando que seamos nosotros quienes le demos sentido. Y ahí aparece la reflexión de hoy: el sentido lo ponemos nosotros. Pero, ¿somos realmente capaces de hacerlo? Desde el primer momento en que sabes que estás embarazada, comienza una etapa llena de miedos, inseguridades y dudas. Solo el paso del tiempo logra ir calmándolos, aunque nunca desaparecen del todo. Unos miedos sustituyen a otros. Y casi sin darte cuenta, la vida cambia. Dejas atrás una etapa más tr...