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: El superpoder de no parar… y el arte de aprender a hacerlo

Ser mujer, hiperactiva y no parar jamás Hay una pregunta que me han hecho mil veces a lo largo de mi vida: “Anna, ¿es que no te cansas nunca?” Y mi respuesta siempre ha sido la misma: sí, me canso. Claro que me canso. Pero parar… eso ya es otra historia. Soy hiperactiva. Lo supe de adulta, como le ha pasado a muchas mujeres de mi generación. Durante años pensé que simplemente era intensa, exagerada, demasiado de todo. Demasiado entusiasta, demasiado impulsiva, demasiado apasionada. Y resulta que no era demasiado nada. Simplemente era yo. Cuando pasas 25 años en la administración pública, fundas una asociación de TDAH que ha acompañado a más de 8.000 familias, colaboras con la universidad y además escribes un blog, la gente asume que tienes algún tipo de superpoder. No tengo ningún superpoder. Tengo un cerebro que no sabe estar quieto. Y eso tiene sus luces y sus sombras. La parte positiva es que nunca me he aburrido. Siempre hay un proyecto nuevo, una id...
Entradas recientes

No existe sobrediagnóstico. Existe mal diagnóstico.

                                                          Se habla mucho de sobrediagnóstico en TDAH. Se repite como si fuera una evidencia, como si el problema fuera que se diagnostica en exceso. Pero la realidad es otra. No estamos ante un exceso de diagnóstico. Estamos ante un problema de cómo se diagnostica. En muchos casos, el proceso se reduce a cuestionarios, observaciones superficiales, poco tiempo y poca profundidad. A veces incluso sin ver realmente a la persona. Así no se construye un diagnóstico, se construye una suposición. Un diagnóstico serio no es un trámite. Requiere evaluación clínica, contexto, historia evolutiva y un buen análisis diferencial. Porque no todo lo que parece TDAH lo es. Pero también ocurre lo contrario: muchas personas con TDAH no están diagnosticadas o lo están tarde y mal. Ese es el verdadero problema. Di...

He vuelto. Y tengo mucho que contaros.

He vuelto porque no todo encaja en los modelos que se están utilizando . Porque hay personas que no fallan. Simplemente no están siendo entendidas. Porque hay diagnósticos que se hacen rápido y vidas que se complican durante años. Porque hay discursos que suenan bien, pero no resisten la realidad. No escribo desde fuera. Escribo desde la experiencia . Desde lo que se ve cuando dejas de mirar solo el síntoma y empiezas a mirar a la persona . Desde lo que no encaja. Desde lo que incomoda. Desde lo que muchas veces no se quiere escuchar. Este espacio no va a ser neutro. No lo ha sido nunca. Aquí se va a hablar de neurodesarrollo , sí. Pero también de contexto . De errores. De decisiones que se toman sin entender. Y de lo que pasa después. No todo es déficit . No todo es trastorno . Y desde luego, no todo es como se está contando. He vuelto. Y esta vez, para decirlo claro.

Mi historia: vivir desde la diferencia

Me llaman diferente porque vivo de forma desordenada, a destiempo, a impulsos, a mi manera. Hay momentos en los que el entusiasmo me transporta. No sigo el calendario. Hago días de cien horas y horas que parecen durar cien días. A veces abrazo con tanta intensidad que dejo huella. Otras, en cambio, necesito esconderme y que una decisión decida por mí. Si hay error, prefiero que sea sin culpa. Luego me regaño. Me exijo cambiar. Y no cambio. No sé si no puedo o no quiero. Oscilo entre dos mundos. El mío, intenso, honesto, a veces caótico. Y el de los cuerdos, donde muchas veces se sobrevive con apariencias, se convive con culpas y se disfraza lo real de correcto. Un mundo donde se elige qué ver y qué oír, donde se comparten vacíos que se hacen pasar por vidas completas. Y cuando todo eso se vuelve insoportable, me ausento sin irme. Me quedo, pero no estoy. Me voy a lugares imaginarios, imposibles pero coherentes para mí. Allí, incluso mi propia compañía puede incomodarme. Y aun así, ...

¿Y dentro tuyo…?.

¿Haz espacio para lo nuevo? ¿Tienes la costumbre de guardar objetos que ya no utilizas, pensando que algún día podrían hacerte falta? ¿Acumulas ropa, zapatos, muebles o utensilios domésticos que llevan años sin uso? ¿Incluso guardas dinero con miedo a gastarlo, por si más adelante lo necesitas? Y por dentro, ¿qué haces con lo que sientes? ¿Guardas enfados, resentimientos, tristezas o miedos? Eso también pesa. A veces no nos damos cuenta de hasta qué punto acumulamos cosas, pero también emociones, ideas y recuerdos que ya no aportan nada. Y mientras seguimos sosteniendo lo viejo, apenas dejamos espacio para lo nuevo. Vaciar no siempre significa perder. Muchas veces significa abrir. Abrir espacio, abrir etapas, abrir posibilidades. Por eso conviene revisar lo que guardamos fuera y dentro de nosotros. Limpiar cajones, armarios o rincones olvidados puede ser también una forma de ordenar la mente y la vida. Donar lo que ya no usas, desprenderte de lo que quedó atrás, cerrar pequeñas c...

Recuperando entradas , esta es del 2008.

Hoy he aprendido a sonreir a la vida, a no derramar una lagrima por algo que no tiene solución. No ha sido facil este aprendizage,han sido necesarias muchas lagrimas de impontencia He aprendido a dejar de soñar por cosas inalcanzables, a ver el día con los ojos abiertos. Algo muy tipico de los hiperactivos, vivir en nuestro mundo de ilusiòn, pero la edad y la experiencia te hace pisar la realidad. He aprendido a no juzgar a las personas, todo el mundo tiene una razón para ser como es . Este, no ha sido un aprendizage facil, de hecho todavia tengo que hacer grandes esfuerzo para no caer en la tentaciòn. He aprendido que aunque el arcoiris tenga infinadad de colores, la vida no es tan colorida. Si, he aprendido que la vida es demuchos colores, y que tambien existen los grises. He aprendido a querer a la gente que me quiere y dejar atrás aquellos que no me necesitan. Tampoco es facil, dejar en el camino personas que han estado en tu vida, pero que cuando descubres que solo lo hacen p...

Reflexión