Sí, presiento que este será un año alborotado. Podría utilizar muchas otras palabras, pero esa es la primera que me viene a la cabeza.
Así que voy a intentar, antes de que termine el año, hacer una lista de todas aquellas cosas, personas, objetos, actuaciones o situaciones que no aportan paz a mi vida.
Leí hace poco que hay valores, como la lealtad, que pueden entenderse de forma distinta según el ámbito de nuestra existencia. También leí que quienes arrastramos valores muy arraigados y no los modificamos a lo largo de la vida estamos, de algún modo, obsoletos.
Yo discrepo.
Los valores que utilizamos en nuestra vida son muchos y muy variados. Si la vida fuera un cesto y nos dieran a escoger solo tres, seguramente nos costaría decidir. Y si tú solo pudieras quedarte con tres, ¿cuáles elegirías?
Yo escogería aquellos que siento que me definen y que, de algún modo, también he mamado desde la cuna.
Honestidad
Confucio
La honestidad es uno de los valores y componentes más importantes de una personalidad saludable con tu entorno y con los demás.
Lealtad
Antonio Genovesi
Hasta la supervivencia de una banda de ladrones necesita de la lealtad recíproca.
Sinceridad
André Maurois
Ser sincero no es decir todo lo que se piensa, sino no decir nunca lo contrario de lo que se piensa.
Fácil, ¿no? Pues no. No es nada fácil mantener estos principios o virtudes, según el ángulo desde el que los analicemos.
Seguramente muchos pensaréis que estos valores imperan en la mayoría de personas de bien, y yo no lo dudo. Más bien me pregunto cómo consiguen aplicarlos en todas y cada una de sus actuaciones.
¿Qué quiere decir ser honesto?
La honestidad, o la honradez, es la virtud que consiste en decir la verdad, ser decente, razonable y justo. Desde un punto de vista filosófico, es una cualidad humana que implica actuar de acuerdo con lo que se piensa y se siente, es decir, con coherencia.
También supone respetar las buenas costumbres, los principios morales y los bienes ajenos.
De igual manera, la honestidad consiste en armonizar las palabras con los hechos. Es tener identidad y coherencia para poder sentirse en paz con uno mismo.
La honestidad es un valor esencial para convivir en sociedad. Orienta nuestras acciones, nuestras decisiones y nuestra forma de estar en el mundo. Se trata de ser honrado en las palabras, en la intención y en los actos.
¿Qué quiere decir ser leal?
La lealtad es una virtud que hace referencia al compromiso moral con otra persona, incluso en los momentos difíciles.
Es una cualidad profundamente vinculada al ámbito ético y moral de una sociedad.
Josiah Royce, en su libro The Philosophy of Loyalty (1908), sostiene que la lealtad es una virtud primaria, el centro de todas las virtudes y el deber central entre todos los deberes.
¿Qué quiere decir ser sincero?
La sinceridad es una virtud que puede definir la personalidad de una persona. No consiste únicamente en decir la verdad. Va más allá.
La sinceridad es una actitud que se mantiene en el tiempo y que afecta a la manera de actuar, de expresarse y también al estado de ánimo.
Supone poder decir lo que se piensa y se siente sin vivir desde el temor constante. También implica buscar relaciones donde exista una forma parecida de entender la verdad, el respeto y la coherencia.
Quien valora la sinceridad difícilmente puede sostener durante mucho tiempo relaciones basadas en la mentira, la excusa permanente o la falsedad.
Entonces, quizá está claro.
Tal vez lo que debo dejar atrás son personas cuyas virtudes no coinciden con las mías. Eso no significa que carezcan de valores. Simplemente, cuando tuvieron que escoger en el cesto que la vida les puso delante, eligieron otros. Ni mejores ni peores. Solo distintos.
Hay ámbitos en los que elegir es fácil. Otros en los que ni siquiera puedes planteártelo. Y también hay espacios en los que sí puedes hacer cambios y rodearte de personas que compartan tus mismos criterios de vida.
Y hay momentos en los que la mejor decisión que puedes tomar es, sencillamente, hacerte un favor a ti misma y marcharte.
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