Hay días en los que me apetece especialmente escribir en el blog.
Hoy es uno de esos días.
Después de una larga noche de insomnio, alimentado por miedos personales, la llegada del nuevo día me ha llevado a escribir y compartir esta reflexión.
No es fácil aceptar que los hijos crecen.
Pero es ley de vida.
Cuántas horas de silencios guardados,
cuántas noches en vela,
para que, al final, todo siga su curso.
La vida avanza.
A veces con momentos felices, otras con momentos difíciles, y muchas veces en un punto intermedio, esperando que seamos nosotros quienes le demos sentido.
Y ahí aparece la reflexión de hoy:
el sentido lo ponemos nosotros.
Pero, ¿somos realmente capaces de hacerlo?
Desde el primer momento en que sabes que estás embarazada, comienza una etapa llena de miedos, inseguridades y dudas.
Solo el paso del tiempo logra ir calmándolos, aunque nunca desaparecen del todo.
Unos miedos sustituyen a otros.
Y casi sin darte cuenta, la vida cambia.
Dejas atrás una etapa más tranquila, más compartida en pareja, y entras en otro lugar.
Un lugar en el que todo gira alrededor de esa persona que has traído al mundo.
Desde ese instante, ese hijo o hija pasa a ser, de alguna manera, el sentido de tu vida.
Esta es mi visión como mujer y como madre.
No sé si para un hombre o un padre es igual.
Ahí dejo la reflexión.
© Anna López Campoy
Fundadora TDAH Vallès · Diario de una Hiperactiva
Hay días en los que me apetece especialmente escribir en el blog.
Hoy es uno de esos días.
Después de una larga noche de insomnio, alimentado por miedos personales, la llegada del nuevo día me ha llevado a escribir y compartir esta reflexión.
No es fácil aceptar que los hijos crecen.
Pero es ley de vida.
Cuántas horas de silencios guardados,
cuántas noches en vela,
para que, al final, todo siga su curso.
La vida avanza.
A veces con momentos felices, otras con momentos difíciles, y muchas veces en un punto intermedio, esperando que seamos nosotros quienes le demos sentido.
Y ahí aparece la reflexión de hoy:
el sentido lo ponemos nosotros.
Pero, ¿somos realmente capaces de hacerlo?
Desde el primer momento en que sabes que estás embarazada, comienza una etapa llena de miedos, inseguridades y dudas.
Solo el paso del tiempo logra ir calmándolos, aunque nunca desaparecen del todo.
Unos miedos sustituyen a otros.
Y casi sin darte cuenta, la vida cambia.
Dejas atrás una etapa más tranquila, más compartida en pareja, y entras en otro lugar.
Un lugar en el que todo gira alrededor de esa persona que has traído al mundo.
Desde ese instante, ese hijo o hija pasa a ser, de alguna manera, el sentido de tu vida.
Esta es mi visión como mujer y como madre.
No sé si para un hombre o un padre es igual.
Ahí dejo la reflexión.
© Anna López Campoy
Fundadora TDAH Vallès · Diario de una Hiperactiva
Comentarios
No estamos preparadas cuando nacen y desde luego no estamos preparadas para afrontar que sean independientes y que ya no nos necesiten, al menos de la misma forma.
La sensación de "nido vacío" ha dado para escribir muchos libros y ciertamente está sacado de la vida real.
Nosotros crecimos y "abandonamos" a nuestro padres para crear nuestra propia familia y ellos lo harán con nosotros. Es ley de vida y aunque nos duela tendremos que aceptarlo.
Yo de momento me resisto como tu.
Un beso
Bss
Con estos bichitos de 3 y 6años es no parar. Supongo que todo pasa, como decis vosotras pero no lo ves en el momento.
me necnat leerte desd hoy te sigo .no decaigas no vengo a granada al congreso ya que tengo en mi familia un problema de salud .mi madre he recaido con la leucemia y no tengo muchas fuerzas ultimamente para mucho ...
gracias por escribir asi , hace que afloren las ganas de seguir en la batalla cada dia ...
un beso y un abrazo inmenso ( con mucho TDAH )
marga :)
Ya te contare lo de Granada.
Bss
1000Bss
Es cierto que la vision de un padre tal vez difiere, pero lo del nido vacio creo que lo compartimos.
Bss