Hay días en los que parece que el sol no se va a apagar nunca.
Y otros que pesan como una despedida en una estación.
Así es la vida.
Cuando todo parece ir bien, basta girar una esquina para que algo cambie.
Y a veces, también cambiamos nosotros.
Con los años aprendes que la tristeza y la alegría no son opuestas.
Viajan juntas.
Van en el mismo tren.
Nada es exactamente como lo imaginabas.
Y no pasa nada.
Hay cosas que solo se ven cuando uno aprende a mirar distinto.
O cuando decide parar.
A veces pensamos que el mundo está lejos,
y en realidad está mucho más cerca de lo que creemos.
Debajo de nuestros pies.
Dentro de nosotros.
© Anna López Campoy
Fundadora TDAH Vallès · Diario de una Hiperactiva
Hay días en los que parece que el sol no se va a apagar nunca.
Y otros que pesan como una despedida en una estación.
Así es la vida.
Cuando todo parece ir bien, basta girar una esquina para que algo cambie.
Y a veces, también cambiamos nosotros.
Con los años aprendes que la tristeza y la alegría no son opuestas.
Viajan juntas.
Van en el mismo tren.
Nada es exactamente como lo imaginabas.
Y no pasa nada.
Hay cosas que solo se ven cuando uno aprende a mirar distinto.
O cuando decide parar.
A veces pensamos que el mundo está lejos,
y en realidad está mucho más cerca de lo que creemos.
Debajo de nuestros pies.
Dentro de nosotros.
© Anna López Campoy
Fundadora TDAH Vallès · Diario de una Hiperactiva
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