Ir al contenido principal

Cuando el cuerpo empieza a marcar el ritmo

¿Cuándo empezamos a asumir esta verdad? ¿En qué momento del ciclo vital de nuestra existencia nos planteamos esta cuestión como algo real, inevitable y objetiva? Yo solo puedo explicar mi propia percepción, la que voy experimentando en ese ciclo evolutivo que se hace especialmente visible a partir de los 50 años. Supongo que cada persona lo vive de forma distinta, pero en mi caso la sensación de juventud, de creer que todavía tenía el mundo por montera y que podía hacer todo aquello que me propusiera, me acompañó durante muchos años. Mi voluntad, mi pasión por el trabajo, mi perfeccionismo, mi hiperactividad, mi imaginación y, sobre todo, mi cabezonería, me mantuvieron en ese estado de entusiasmo constante. Pero creo que nuestro cuerpo y nuestra mente son una máquina perfecta. Saben cuándo deben empezar a dar señales de ralentización. Y también saben que, si no empezamos a dosificar nuestras actuaciones a partir de cierta edad, el desgaste será mucho mayor de lo que nuestro propio organismo está preparado para asumir. Queda muy bien decir que estamos en el mejor momento de nuestras vidas. Que ahora es cuando más debemos aprovechar nuestra capacidad de trabajo, de inventiva o de superación. En algunos casos será así. Pero en muchos otros, la realidad es diferente. El cuerpo tiene su propio ritmo y acaba imponiéndolo. Yo no comparto eso que dicen algunos de que no volverían atrás. Yo firmo ya para volver a tener 20 años. Para revivir cada etapa, con lo bueno y lo malo, con las alegrías y las frustraciones. Pero como eso no es posible, incluso aunque uno fantasee con pactos imposibles, no queda otra que aprender a enfocar esta etapa desde otra mirada. Desde otros objetivos. Desde otra forma de estar. Y, aun así, reconozco que no siempre es fácil hacerlo con serenidad. Solo me queda repetir, de vez en cuando, al levantarme por la mañana, aquel refrán tan conocido: “Si cuando te levantas, a partir de los 40, no te duele nada, es que estás muerto”.

Comentarios

Entradas populares de este blog

FRASES PARA MUJERES.

En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces. Gabriel García Márquez No hables mal de las mujeres: la más humilde, te digo que es digna de estimación, porque, al fin, de ellas nacimos. Pedro Calderón de la Barca La mujer en el paraíso perdido, mordió el fruto del árbol de la ciencia diez minutos antes que el hombre; y ha mantenido después siempre estos diez minutos de ventaja. Jean Baptiste Alphonse Karr Puede juzgarse el grado de civilización de un pueblo por la posición social de la mujer. Domingo Faustino Sarmiento No podemos tener una revolución que no involucre y libere a las mujeres. John Lennon La igualdad de las mujeres debe ser un componente central en cualquier intento para resolver los problemas sociales, económicos y políticos. Kofi Annan Nunca ha de fiarse uno de la mujer que le diga su verdadera edad. Una mujer capaz de decir...

La vida es aquello que te sucede mientras estás ocupado haciendo otros planes”. John Lennon

Texto Este es mi deseo de Navidad para todos. Hay canciones que no pasan. Que siguen estando presentes porque lo que dicen sigue siendo necesario. Es un himno universal. Una invitación a imaginar otra forma de vivir. A veces basta con que una sola persona, en cualquier lugar, escuche ese mensaje y se detenga a pensar que quizá sí es posible hacerlo distinto. Quizá por eso sigue vigente. Porque habla de algo sencillo, pero difícil de sostener: convivir, compartir, respetar. Soñar no cambia el mundo por sí solo. Pero sí cambia la manera en que lo miramos. Y desde ahí, todo puede empezar a moverse. © Anna López Campoy Fundadora TDAH Vallès · Diario de una Hiperactiva

Te presto mis zapatos?