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Cuando el “nunca” se convierte en “tal vez”

La juventud Cuando uno es joven hace afirmaciones absolutas, rotundas, casi como sentencias de vida. Con el tiempo descubres que muchas de ellas eran simplemente fruto de la juventud. La vida parece muy larga cuando eres joven y muy corta a medida que pasan los años. El tiempo y las circunstancias te obligan a revisar aquello que dabas por inamovible. Te das cuenta de que te has contradicho, de que has cambiado. Y no siempre es fácil aceptarlo. Crecer consiste, en parte, en eso: en pasar del “nunca” al “tal vez”. No es fácil entender que la vida no es un camino de rosas. Que los padres envejecen y se van. Que los hijos crecen y construyen su vida, no al margen de la tuya, pero sí en paralelo. Tampoco es fácil aceptar que, a veces, la pareja cambia, que busca en otro lugar aquello que un día compartisteis: la ilusión. Y tampoco es fácil mirar atrás y reconocer todo lo que quedó ...

La gente que suma

Me gusta la gente que vibra, a la que no hay que empujar ni decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que estos se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos. Me gusta la gente que es justa con los demás y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradeciendo estar viva, poder regalar sonrisas, ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio. Me gusta la gente capaz de criticar de forma constructiva y de frente, pero sin lastimar ni herir. La gente que tiene tacto. Me gusta la gente que posee sentido de la justicia. A esos los llamo mis amigos. Me gusta la gente que sabe la importancia de la...

Hay personas… y hay gente

Ya tengo cuarenta y muchos… Si tuviera veinte y pocos, quizá aún me lo creería. Pero hace tiempo que dejé de ser una creyente de discursos totalitarios, fascistas y prepotentes. Ya no engañan a nadie. O no deberían. Hay personas que somos sensibles a la verdad. Personas que hemos crecido, que intentamos hacer de la honestidad nuestra forma de estar. Pero también hay quienes, movidos por mensajes vacíos y objetivos poco claros, manipulan, engañan y reescriben el pasado. Y lo hacen sin pudor. Incluso se permiten juzgar sin ningún tipo de escrúpulo. Hay personas cansadas de vividores, de manipuladores, de quienes necesitan deformar la realidad para justificar sus actos. Discursos que recuerdan a otras épocas, sostenidos desde la imposición y la falta de respeto. Frente a eso, también hay personas que siguen creyendo en las personas. En la honestidad, en la solidaridad, en la sensibilidad hacia lo que ocurre de verdad. Personas que han entendido que no siempre se gana, que ...

Igualdad real en las PAU: del discurso a las propuestas

Apreciados amigos: Siguiendo con la información relacionada con las reivindicaciones que dan sentido a este grupo, quiero compartir que, tras la comparecencia de la Plataforma en el Parlament de Cataluña, dos grupos parlamentarios han continuado colaborando activamente con nuestras propuestas. Hoy nos hemos reunido con ellos. Irene Rigau (CIU) y M. A. Cabasés (ERC). Desde el inicio, la reunión ha sido distinta a lo habitual. No ha sido un encuentro para cumplir expediente, sino una conversación honesta, empática y, sobre todo, realista. Han demostrado que habían trabajado previamente la información y que acudían con criterio. Eso permite un diálogo más útil y más sólido. Salgo con una valoración positiva, tanto por su actitud como por el nivel de la conversación. Comparto ese enfoque realista, incluso cuando, como madre, hay cuestiones que no son fáciles de asumir. Aun así, prefiero un posicionamiento honesto a discursos complacient...

Antonio Gala

(Antonio Gala) Quizá el amor es simplemente esto: entregar una mano a otras dos manos, olfatear una dorada nuca y sentir que otro cuerpo nos responde en silencio. El grito y el dolor se pierden, dejan sólo las huellas de sus negros rebaños, y nada más nos queda este presente eterno de renovarse entre unos brazos Maquina la frente tortuosos caminos y el corazón con frecuencia se confunde, mientras las manos, en su sencillo oficio, torpes y humildes siempre aciertan. En medio de la noche alza su queja el desamado, y a las estrellas mezcla en su triste destino. Cuando exhausto baja los ojos, ve otros ojos que infantiles se miran en los suyos. Quizá el amor sea simplemente eso: el gesto de acercarse y olvidarse. Cada uno permanece siendo él mismo, pero hay dos cuerpos que se funden. Qué locura querer forzar un pecho o una boca sellada. Cerca del ofuscado, su caricia otro pecho exige, otros labios, su beso, su natural deleite otra criatura. De madrugada, junto al frío, el insomne contempla ...

nunca nunca te detengas.

...............Sigue aunque todos esperen que abandones, haz que en vez de lástima te tengan respeto. Cuando por los años no puedas correr, trota, cuando no puedas trotar, camina, y cuando no puedas caminar, usa bastón, pero nunca nunca te detengas.

A veces existen lugares mágicos ....................

A veces existen lugares mágicos allí donde menos imaginamos. Y a veces, sólo a veces, están tan cerca que podemos sentir su magia penetrante en nuestras carnes, meciendo suavemente nuestros sentidos y transportándonos de forma sutil hacia caminos insospechados. A veces existen personas mágicas allí donde menos imaginamos Y a veces, sólo a veces, han estado siempre tan cerca que nos dolía tener la certeza de que nunca podrían acercase como deseamos. Más el tiempo con su mágia las trae a nuestro lado de una forma sutil, para seguir esos caminos con un final insospechado