Cada ser humano viaja por el mundo con su equipaje acuestas. Es el resultado de su experiencia de su aprendizaje, aunque se llega al mundo con una pautas ya marcadas por los genes, carácter, educación vamos modelando la propia existencia y formando ese abultado equipaje que cada cual lleva a cuestas sobre sí. Uno va caminando y almacenando aquello que lo va haciendo crecer, madurar, a veces endurecerse, otras sensibilizarse, y el volumen de ese equipaje va creciendo de tal modo que a veces es preciso detenerse y repasarlo para no dejar nada en el olvido Decidí repasar mi equipaje, por algún comentario sobre mi actitud que de repente me dejo muy sorprendida y pensé: “ eso no puede ser... debo repasar donde esta aquello que creía tener y que los demás no encuentran en mi”... Entre en el almacén del recuerdo, allí donde voy archivando aquello que voy aprendiendo, aquello que ya tenía, lo que fui conociendo, lo que todavía tengo que aprender, y busque hasta encontrar aquello que dicen no...